top of page

La contradicción del formato Twitch

Observo desde la distancia el éxito de Twitch como plataforma y me llama la atención cómo ha conseguido convertirse en un referente de las redes sociales.


Su brillo está justificado. Desde casa, desde cualquier sitio, cualquier persona puede emitir en directo para su comunidad. No importa si empiezas de cero en redes o si eres influencer en otras plataformas. Pueden hacerlo. Mejor o peor, pero eso sólo dependerá de los usuarios. Poder, pueden.


Ya he confesado alguna vez que Twitch no me llama demasiado la atención. Entiendo, repito, que su éxito está justificado, pero no me veo identificado con su forma de crear contenidos ni con lo que ocurre en muchos de sus streamings. Es la verdad. Si no estoy convencido ¿para qué hacerlo?


Sin embargo, hoy vengo a hablar de una reflexión que vengo cocinando en la cabeza desde hace semanas. Mis mañanas son de mucho pensamiento. Escucho, saco conclusiones y expreso.


Me llama mucho la atención el éxito de Twitch teniendo en cuenta el contexto. Justo ahora. Justo cuando los contenidos a la carta están a la orden del día y la gente elige cuándo, cómo, dónde y por qué los consume. Es una contradicción absoluta. Cuando el diferido es la opción más viable y accesible, pum, llega Twitch y se establece como plataforma para consumir contenidos.


Por eso creo que no acaba de convencerme. Yo consumo podcasts en formato audio y vídeo, y veo muchos vídeos de YouTube. Los consumo cuando quiero y donde quiero. Es la clave de mi consumo. Haciendo deporte, creando contenidos en casa, de viaje a mis rincones favoritos del mundo. Siempre están ahí.

 
 
 

Entradas recientes

Me maté en aquel mensaje

Se envían con una intención, pero mueren, quedan en stand by, olvidados, como aquella serie española buenísima de Cuatro que iba de fantasmas, que nadie recuerda y que desapareció sin dejar rastro. Ha

 
 
 
El primer silencio del día

Silencio. La casa en calma. Ningún ruido más allá del cantar de pájaros matutinos que ya se comunican entre sí al otro lado de la ventana. Una doble ventana abierta, con marcos de madera, que ya acoge

 
 
 
Lecturas de vacaciones

Hace unos meses, me regalaron un libro. Un libro muy concreto. Un libro que, con el paso de las semanas, relegándolo por mi gran lista de lectura, fue adquiriendo mentalmente un aura muy especial: ser

 
 
 

Comentarios


¿Te ha gustado este post?¿Te ha gustado este post?
bottom of page