Te presento mi lugar favorito
Ver películas, a oscuras, las noches de los viernes, cenando rico.
No es un lugar físico. Es un estado mental. Son sus recuerdos. Es la sensación que siento al recordarlo, el contexto. Lo visualizo. Mentalmente, lo veo, pero, insisto, no es un lugar físico.
Me pasó en Madrid. Me pasó en València. Me pasa en Gasteiz.
Suele ocurrir los viernes. Creo que los viernes son clave en esto. Ocurre también los sábados, pero si tuviera que realizar un ránking, los viernes ganarían al sábado. Supongo, porque el viernes ya desconectas de la semana sin haber gastado ni un sólo segundo del fin de semana.
Me visualizo a oscuras, o con poca luz, cenando rico, pidiendo cena o haciendo esa pizza casera que, lo siento, es de las mejores del mundo. Y viendo una película. Si ya me permites perfeccionar todavía más el recuerdo, sería viendo una producción francesa o británica. En versión original, obviously, siempre.
Esa luz, o falta de ella, esa cena rica, esa versión original... Me llena el alma, me hace olvidar las cosas malas, los problemas. Es mi momento favorito. Es, en cierta medida, mi lugar favorito, my safe place.

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