Quiero hacerlo antes de que acabe 2026
Si me has leído recientemente, te habrás dado cuenta de que las redes sociales son mi kriptonita actual. Y, pese a ello, ahí sigo. Es lógico y normal. Me gustan las redes sociales como creador. Me gusta crear contenidos, pensarlos, conseguir el resultado que tengo en la cabeza y luego publicarlos. Y ya. No quiero saber más.
Miento si digo que paso de los contenidos olímpicamente. No. Claro que echo un vistazo luego, durante las primeras horas, para ver qué tal han ido de interacciones. Pero nada más. A otra cosa, a crear otro contenido, a darle forma a otra idea. Es así. Las redes sociales cada vez me importan menos, y no porque no me importen, sino porque no me aportan tanto.
2026 ha sido, seguramente, el año en el que más contenidos he creado mediante herramientas de inteligencia artificial. Me parece una forma muy productiva de dar forma a ideas para convertirlas exactamente en lo que tenía en mente. Sobre todo, no tanto porque antes no pudiera, sino porque lo que antes me podía costar 3-4 horas, ahora lo hago en una. O menos.
Dicho esto, el siguiente paso para mi salud mental es seguir creando, pero desde la calma. Sé que en 2026 he creado mucho, con buenos resultados (o mejores de lo esperado) a nivel de comunidad en redes. Pero es cierto que he acabado sintiendo que he priorizado algunas veces la cantidad a la calidad. Y, ojo, no me arrepiento de ninguno, pero ahora mismo cuerpo y mente (sobre todo la mente) me piden más calma, bajar marchas.
Crear más desde lo que yo concibo como calidad, y no tanto de tener que cubrir varios huecos temporales que me autoimpongo. Es una de mis motivaciones. Más desde que, recienemtemente, se me ha metido en la cabeza el gusanillo de probar herramientas de vídeo. Será fantástico dedicar horas a improvisar, a aprender y, con el tiempo, perfeccionar.
Hace unas semanas, llegué a tener insomnio por los nervios e ilusión que me generaba el poder dar forma y vida a posibles ideas. Hacer imágenes está bien, me gusta, porque mi creatividad es una fuente inagotable y en 15-20 minutos te organizo una semana de contenidos. Y eso es lo que quiero, volver a sentir que hago lo que me apetece, y no tanto lo que me provoca la rueda del día a día.

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