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Un sueño ¿roto?

Hoy quiero escribir sobre un sueño (aparentemente) roto. O roto a medias. Apartado, sí. Apartado podríamos decir. Un sueño complicado y apartado.


Desde que un buen día la ciudad de Londres llegó a mi vida, tuve la sensación de que había un vínculo sincero, cercano y casi amoroso con esa ciudad. Todo empezó en plena época de efervescencia emocional, cuando comenzaba a fabricar una personalidad que no tenía todavía grandes atributos.


Todo empezó con la excusa del fútbol, como tantas cosas en mi vida. 'Londres, la capital del fútbol', recuerdo leer más de una vez y titulada en un reportaje de ESPN que vi numerosas veces en aquellas madrugadas en las que la vida apretaba. Mi relación con Reino Unido, primero, y con Londres, después, tiene en mi afición y pasión por la Premier League un factor totalmente determinante y vital.


Mi mirada empezó a ir semanalmente hacia las islas británicas y mi sentimiento de pertenencia hacia aquel territorio insular que estaba a miles de kilómetros de casa, de aquella habitación en un pueblo valenciano, fue apareciendo, creciendo y persistiendo de forma muy sólida. Podría decir que siento devoción por las islas británicas. Más que por muchas zonas de mi país natural, por supuesto. No todo. Hay rincones de España que son mágicos, especiales y únicos. Pero no todo. No toda esa unidad que muchos pregonan y que son como los unicornios (spoiler: no existe).


No sé si queriendo huir de una época complicada de mi vida. No sé si porque realmente sería un lugar ideal para mí, para mi personalidad o para mis aspiraciones. Pero debo confesar que durante muchos años aspiraba a vivir en Londres y dejarme llevar por toda la aventura que eso suponía. Hasta el 1 de febrero de 2020, más concretamente, cuando el Reino Unido dejó, oficialmente, la Unión Europea y las trabas, barreras y gestiones bloqueaban muchas aspiraciones.

Sin embargo, pese a eso, Londres sigue siendo mi ciudad romántica, mi lugar al que aspiro, mi sitio en el mundo en el que me gustaría vivir. Aunque fuera un tiempo, por probar, por ver realmente cómo es el día a día sin la anestesia de un viaje vacacional. Si no pudiera salir adelante, volvería, pero habiendo cerrado esa ventana. Como digo, es mi ciudad favorita, aunque tengo en cuenta muchas cosas:

  • El Brexit lo ha complicado todo Ojalá que no, pero ha echado por tierra muchas vidas, locales y extranjeras. En 2021 me ofrecieron ser corresponsal en Londres para un periódico deportivo y una radio nacional. Sin embargo, todo el tema burocrático caía en mis manos, y fue decepcionante por cómo se había complicado todo.

  • Es una ciudad cara Evidentemente, soñar es gratis, pero vivir en Londres no. Vivir en Londres es caro, bastante caro.

  • Sé que la nostalgia podría hacer mucho daño Si siento añoranza de mi casa viviendo en Madrid, sería doloroso a miles de kilómetros. Vivir allí sería un sueño, pero la distancia se multiplicaría enormemente y los momentos de bajón se acentuarían.

  • El clima es muy diferente Esto no me supone un quebradero de cabeza ni un problema. Lo comento por si alguien lo quiere tener en cuenta. A mí no me molesta que esté nublado o que llueva, sinceramente, aunque, claro está, es un factor diferente.

  • La comida está a años luz de España O eso dicen. En este sentido, más que hacer comparativas, creo que simplemente valorando la suerte que tenemos en este país por la calidad de productos y la enorme cantidad de platos es un factor incomparable con otros países. Con Reino Unido, supongo que también.

  • Una ciudad inabarcable. Hablan de ella como un lugar de multiculturalidad, pero ¡cómo no va a serlo! Es un lugar gigantesco, que reúne absolutamente de todo, con todo tipo de planes, con todo tipo de opciones, con miles de rincones.

  • Tiene río . Quizás esto sea algo personal, pero las ciudades con río creo que tienen un encanto especial. Y Londres, ay, tiene al imponente Thames.

  • Un lugar para perfeccionar inglés. Parece algo obvio, porque es la capital del Reino Unido, pero puede ser una excusa más para vivir allí. Aprender el inglés cotidiano, el de verdad, no el que te enseñan en clase.

  • El contraste histórico-actual y urbanita-naturaleza. Es una locura ver edificios que transpiran Historia por los cuatro costados entremezclados con rascacielos, restaurantes en locales centenarios junto a gigantescos paneles publicitarios. Parques extremadamente inmensos con un sky line de edificios que contrastan enormemente.

  • ¿Te gusta el fútbol? . Es tu ciudad. Equipos profesionales, otros amateurs. Todos con sus respectivos estadios. Más la imponente catedral de Wembley. Más la omnipresente presencia del fútbol que adquiere a nivel social un estatus cercano a la cultura. El fútbol es religión en las islas británicas y Londres es una excusa más para dejarse llevar.

  • Museos gratis . En España, por ejemplo, no es así. En Londres, sí. Los principales museos, los más llamativos, de hecho, son de libre acceso. Puedes dejar propina o realizar una donación, pero eso recae en tu decisión final. Siempre es un buen plan dejarse caer por un museo.

  • La Elizabeth Tower . Seguramente, uno de los edificios más carismáticos, famosos y reconocidos del planeta. Es la Elizabeth Tower, el edificio, ya que el Big Ben es la campana que otorga su poderío sonoro con su carismático sonido.

  • Los paseos a orillas del Támesis . Recuerdo mi primer viaje, mi primera tarde tras comer en un restaurante repleto de bicicletas. Recuerdo aquel paseo gigantesco desde la City hasta la Elizabeth Tower. Una locura sin pensarla, porque si lo hubiera pensado, no lo hubiéramos hecho. Pasear por las orillas del Thames es una experiencia demasiado bonita. El reflejo de la luz, los imponentes contrastes arquitectónicos...

  • Multitud de conexiones . Al ser capital (y una de las más importantes del mundo) tiene un enorme menú de posibilidades para hacer visitas cercanas que aumentarán el potencial de tu visita. Si vives, allí, mucho más. Puedes visitar a "tiro de piedra" históricas y famosas universidades, visitar coquetas poblaciones sureñas que limitan con el mar y mil planes más que se te puedan ocurrir.

  • Mi pasión por la fotografía . Es un lugar extraordinario para captar momentos, rincones y planes. Desde lugares históricos a gigantes edificios modernos. Desde su famoso tube al casi infinito Thames. Desde el London Eye hasta el cine más antiguo del mundo. Londres ofrece opciones fotográficas indudablemente interesantes, casi inabarcables, casi de opciones infinitas.

  • Una ciudad llena de Historia. El Imperio Británico, pese a que ya no cuenta con el potencial de antaño, sigue imponiendo su recuerdo en muchos de los rincones de la ciudad. La capital londinense es un lugar con un historial impresionante (con cosas buenas, y otras no tanto) que hará las delicias de los amantes de la Historia.

Alguna vez, me he planteado si vivir en Londres es un sueño roto. En su día, antes del Brexit, fue un sueño vibrante que me daba el mismo miedo que me motivaba. Luego, la cuestionable decisión política truncó mucho mis planes, incluso cuando me ofrecieron ser corresponsal.


Ahora, no miento si confieso que me gustaría que todo volviera a la "normalidad". Algún día, eso sí, lo tengo muy claro. Saben que ha sido un error, saben que las consecuencias han sido demasiado negativas como para cerrar la puerta. No será a corto plazo, claro, pero a medio-largo plazo estoy convencido de que el Reino Unido volverá a pertenecer a la Unión Europea y, así, la puerta de vivir allí volverá a abrirse.

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