top of page

Razones por las que Twitter no ayuda

No es la primera vez que expreso mi opinión actual sobre Twitter. La red social atraviesa un dubitativo periodo en el que hay más preguntas que respuestas y, sinceramente, estoy más alejado que nunca de su uso diario.


No sólo he bajado mi nivel de publicaciones, sino que veo una serie de impedimentos que me privan de disfrutar al máximo de su rutina diaria.

  1. Ahora, si no te das cuenta, automáticamente, te personaliza el timeline. Debes hacerlo tú, manualmente. Debes cambiar para que el timeline sea cronológico, y no una serie de notificaciones de otros usuarios y de tweets que no aparecen en su orden natural. ¿Qué ocurre con esto? Que quizás twitteas y no llegas a la gente que debería. Evidentemente, esto genera una bajada de interacciones.

  2. El número de seguidores varía notablemente. Un día tienes, por ejemplo, 50, y por la tarde tienes 28. Casi por arte de magia, la red social va cerrando cuentas. De repente, te ves inmersos en una pérdida de tu comunidad a la que intentas hacer frente para ver en qué has errado. Sin embargo, quizás una semana después, se restablece todo y la comunidad vuelve a ser la de siempre. Todo desde la red social, variando los followers a su antojo.

  3. No sé si consecuencia del primer punto, pero ha bajado mucho el alcance de las publicaciones. No es normal que un tweet tenga, digamos, 1.500 de alcance cuando la comunidad supera los 69.000. Es algo que se escapa al usuario. Tú publicas algo creyendo que va a llegar a la gente, pero te das cuenta de que no. O no como esperabas.

  4. Considero que ahora es mucho más difícil crecer. Yo inicié mi etapa en Twitter a mediados de 2.009. De aquella red social queda el nombre y los tweets, porque la diferencia es abismal, en todos los sentidos. Sin embargo, si conseguí crear una comunidad que casi llega a las 70.000 personas fue gracias a una plataforma que favorecía el crecimiento de los usuarios. Además, pongamos mi ejemplo, si querías centrarte en un tema, era posible. No es que ahora no sea posible, sino que existen decenas de millones de cuentas que probablemente puedan hablar de lo mismo que tú. Antes, creo, era más fácil diferenciarse y destacar.

Mi desamor con Twitter nació en 2016. Luego he ido no sólo reestableciendo el orden de mi cuenta, sino que conseguí revertir aquel incidente para seguir creciendo. Sin embargo, aquella tarde del mes de agosto, quedó marcado dentro de mí para saber que las cosas habían (y estaban) cambiando... para mal.


Sigo siendo usuario activo, sigo publicando diariamente, pero muchas veces con el piloto automático encendido, casi sin disfrutar. Al menos no como antes. La plataforma, creo, no ayuda.

2 visualizaciones

Entradas Recientes

Escribo desde un tren. No es la primera vez que escribo desde un tren. No es la primera vez, porque me gusta, porque se ha convertido casi en tradición. Cuando tengo un trayecto largo (más de tres hor

Hace unos días ya expresé algunas sensaciones sobre un viaje que voy a hacer esta semana. Y hoy vengo a expresar la misma ilusión, las mismas ganas y el mismo deseo de que llegue el momento en el que

The End of the F***ing World fue una serie que me gustó mucho. Más allá de su historia, su guión y lo que narran sus capítulos, me enamoró por su fotografía y el trato de su imagen. La primera tempora

¿Te ha gustado este post?¿Te ha gustado este post?
bottom of page