top of page

Quiero volver

No sé cómo ha ocurrido realmente, pero aquí estoy, echando de menos mis escapas a Euskadi. Digo que no lo sé refiriéndome al momento en el que me acordé de una anécdota y todo empezó a crecer. Lo que sé es que llevo un par de semanas acordándome mucho de aquellos viajes y todo lo que viví.


Bilbao y Donosti son dos auténticas maravillas de ciudades. Muy diferentes entre sí, pero ambas con una capacidad de atrapar impresionantes. Quiero volver. Quiero volver a coger un tren o un autobús, pasarme varias horas pensando en esa llegada, en volver a sentirme allí. No sé si es que me quedé con las bonitas sensaciones de la primera vez, pero ojalá en próximos meses pueda volver a alguna de ellas. O ambas, por qué no.


Digo que no sé qué pasó para tener ese recuerdo tan latente últimamente. Lo que sí sé es que en las últimas semanas he visto vídeos en el formato POV, he visto muchas fotos, he buscado imágenes en Vero app, he visto la película La Vida Padre (que ocurre en Bilbao) y la sensación de vuelta late dentro.


Ojalá. Ojalá pasear por las calles del casco antiguo de Bilbao. Ojalá pasear junto a la ría. Ojalá volver a San Mamés para captar momentos con la Canon. Ojalá todo eso con lluvia, o txiri-miri. Ojalá ir por la calle principal y visitar comercios locales y no tan locales. Ojalá volver a comer como sólo allí se come. Ojalá ir al mercado junto a la ría. Ojalá ir al puente junto a Guggenheim para hacer fotos. Ojalá.


Ojalá. Ojalá ir a la playa de la Concha. Ojalá pasear por el centro de Donosti. Ojalá volver a aquel Starbucks tan elegante. Ojalá volver a Anoeta, ahora que ya habrán acabado las obras. Ojalá volver a bajar del tren y ver aquella estación tan coqueta y recogida. Ojalá tener huecos para hacer planes que nos enteramos luego, con el tiempo. Ojalá volver a ver películas en aquellas salas tan acogedoras cerca de la playa.


Adoro Euskadi. Sé que me quedan miles de metros por recorrer de sus tierras, pero siempre me ha llamado la atención y visitar algunos de sus rincones más famosos sólo hicieron instalar dentro de mí una sensación de pertenencia. Ojalá, ojalá tener algún vínculo cercano por allí para que las visitas tuvieran un mayor sentido que el del forastero que intenta encontrar recuerdos.


Quiero volver, cada vez más.

 
 
 

Entradas recientes

Me maté en aquel mensaje

Se envían con una intención, pero mueren, quedan en stand by, olvidados, como aquella serie española buenísima de Cuatro que iba de fantasmas, que nadie recuerda y que desapareció sin dejar rastro. Ha

 
 
 
El primer silencio del día

Silencio. La casa en calma. Ningún ruido más allá del cantar de pájaros matutinos que ya se comunican entre sí al otro lado de la ventana. Una doble ventana abierta, con marcos de madera, que ya acoge

 
 
 
Lecturas de vacaciones

Hace unos meses, me regalaron un libro. Un libro muy concreto. Un libro que, con el paso de las semanas, relegándolo por mi gran lista de lectura, fue adquiriendo mentalmente un aura muy especial: ser

 
 
 

Comentarios


¿Te ha gustado este post?¿Te ha gustado este post?
bottom of page