Es increíblemente verdad
- Esteban Gómez

- hace 2 días
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"Joder, debería venir mucho más...".
Tal cual. Es la frase, la sensación, el pensamiento que me acompaña siempre.
Siempre que voy a ver una película al cine, tras ese abrazo tan único y particular, tras esa desconexión de varias horas, acabo reflexionando en la razón por la que voy tan poco.
Hace años, en Madrid, en València, iba semanalmente. Todas las semanas. Cada viernes. Iba a estreno por semana. Y si quería ver varios estrenos, a la siguiente. O doble sesión.
Era una locura. Una fantástica locura. Pero ahora, aquí en el norte, fui dejando la rutina, la fui aparcando. Entre que no dispongo del 100% de mi tiempo y que las salas a las que acudo dejan mucho que desear, fui perdiendo mi rutina cinematográfica fue perdiendo peso.
Pero este pasado viernes vi Amarga Navidad, la nueva película de Pedro Almodóvar, y la pregunta volvió a mi cabeza.
¿Por qué no voy más al cine, si me gusta?
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