top of page

Quiero confesarte algo

Hace unos meses volví a estudiar. Te lo conté aquí.


Lo hice tras un impulso, hace un año exactamente, con vistas a futuro, con una gran distancia temporal por delante para mentalizarme. Poco a poco fui dándome cuenta que igual había sido un error. Un error, porque mi vida no es la misma que cuando era adolescente. Ahora, la rutina es muy diferente, mucho más ajetreada, y me imponía el hecho de quedarme de forma automática sin vida ni tiempo libre.


Empecé el curso. Empecé el curso, primero, porque en cierta medida me habían obligado, ya que consulté si podían realizarme una devolución de la matrícula (me había echado para atrás). Empecé el curso, segundo, porque ya no perdía nada intentándolo. Estaba matriculado, con todos los trámites llevados a cabo, con muchos créditos convalidados. "Vamos a intentarlo", pensé.

Sin embargo, debo confesarte que he dejado los estudios. He dejado de estudiar porque siento que no es el momento, porque siento que ahora mismo necesito aprovechar el tiempo libre que me deja el trabajo para otras cosas, porque siento que tengo otras prioridades, porque algo dentro de mí me pide algo más de calma.


Digamos que pasé hace unos meses de no tener trabajo, con muchísimo tiempo libre (que aprovechaba muy bien, sin estarme quieto ni parado), a dedicar 10-11 horas diarias a tareas que no eran el descanso ni hobbies. Evidentemente, el trabajo es el grueso y va a seguir siendo una cuota importante de mi rutina diaria, pero tener tiempo para descansar (tras un año mentalmente algo agotador) es una prioridad a la que debía hacer frente. El día de mañana, quién sabe.


Gracias por llegar hasta aquí ✌️

8 visualizaciones

Entradas Recientes

Escribo desde un tren. No es la primera vez que escribo desde un tren. No es la primera vez, porque me gusta, porque se ha convertido casi en tradición. Cuando tengo un trayecto largo (más de tres hor

Hace unos días ya expresé algunas sensaciones sobre un viaje que voy a hacer esta semana. Y hoy vengo a expresar la misma ilusión, las mismas ganas y el mismo deseo de que llegue el momento en el que

The End of the F***ing World fue una serie que me gustó mucho. Más allá de su historia, su guión y lo que narran sus capítulos, me enamoró por su fotografía y el trato de su imagen. La primera tempora

¿Te ha gustado este post?¿Te ha gustado este post?
bottom of page