Mostrando mis cartas

Este último año he intensificado mis lecturas autodidactas. De hecho, creo que es la gran motivación literaria que tengo ahora mismo. No consigo engancharme a una novela y leer libros puramente de fútbol (aquellos que describen y analizan carreras de jugadores o métodos de entrenadores) es algo que intento evitar porque quiero imponerme la lectura como un método de desconexión del fútbol. Es por ello que últimamente he empezado a leer más libros y publicaciones relacionadas con redes sociales, con las marcas personales, con publicaciones didácticas sobre proyectos secretos que tengo entre manos.

Mi lectura actual (que debería hacer de forma más asidua) es «Aprende a promocionar tu trabajo» (Austin Kleon, editorial Gustavo Gili, año 2016) y me está sirviendo de mucho. Cada uno de los libros que estoy leyendo últimamente me están abriendo los ojos de cara a ofrecer mi trabajo, de no ocultar ciertas ideas. Hace un tiempo sí pensaba así. Pensaba que al tener miles de seguidores (algunos de ellos profesionales de mi mismo sector) ofrecer abiertamente ciertos pensamientos o directamente compartir ideas era algo malo, negativo, ya que era ofrecer de forma gratuita una idea aparentemente buena y exponerla para que otros (listos, normalmente) las cogieran en silencio y luego aprovecharse de ello. Pero no. Últimamente he cambiado el chip respecto a esto. Es por ello que, entre otras cosas, compartí esta tarde (tras el Liverpool-Arsenal) una idea que tengo en mente desde hace años, que quiero exponer muy pronto a un compañero de confianza y que no se está viendo en redes. No quiero decir de forma rotunda que nadie lo ha hecho porque las redes son inmensas, Internet es infinito, y evidentemente uno no tiene el control total y absoluto de todo. Pero, por mi experiencia y uso diario, creo que es algo interesante.

Como digo, sin pensármelo demasiado, sin pensar que algún «listo», o «lista», va a coger la idea y aprovecharse de ella sin citar la fuente de su «inspiración», compartí la siguiente imagen en mi perfil y minutos después volví a convencerme de que puede funcionar la gran idea que tengo en mente.

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