top of page

Me quiero casar

Con la voz de Tanxugueiras.

Con cualquier atardecer que tenga nubes.

Con una tortilla de patatas que lleve cebolla.

Con cualquier momento en el que esté ella.


Con un viaje en tren por el norte de España.

Con la serie The End of the F***** World.

Con la canción Un día de mierda, de Sidonie.

Con una pizza que lleve atún y más cosas.


Con mi València admirada y querida.

Con el ambiente de una librería de barrio.

Con esos segundos de carcajada que dan la vida.

Con el estadio de San Mamés.


Con el olor a sábanas limpias.

Con aquella cafetería cerca del paseo marítimo en Donostia.

Con las películas y series en versión original.

Con un chai latte bien caliente.


Con su mirada azulada.

Con esa amistad de la infancia que sigue ahí décadas después.

Con ese mensaje de Buenos días que te hace sentir cosquillas.

Con el mundo del misterio.


Con aquel niño inocente y, sobre todo, ignorante, que añoro.

Con ese sensación al descubrir una afición nueva.

Con aquel ático en el centro de Madrid.

Con la película Lost in Translation.


Con una tarde-noche de televisión autonómica, local.

Con un plato de sopa caliente en febrero.

Con un texto en cursiva.

Con las gyozas de verduras.


Con el silencio.

Con la vida fuera del foco.

Con una madrugada en casa.

Con una pasión que hace latir sin ruido.


3 visualizaciones

Entradas Recientes

El vídeo que estabas esperando

Eso dicen. Eso afirman las decenas de comentario que tiene este vídeo. Y si lo comparto es porque, en el fondo, coincido. Soy súper fan de los formatos Inside que empezaron a compartir hace una década

Comments


¿Te ha gustado este post?¿Te ha gustado este post?
bottom of page