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La técnica para que no afecte el hate

Sobre pensar que son bots, que no reales. Quizás sea mentira, pero bloquea algunos pensamientos intrusivos.


He sufrido mucho hate en redes sociales. Más antes que ahora, pero aquello marcó mi presencia en redes sociales. Mientras mi marca persona crecía en decenas de personas a diario, el volumen de hate crecía exponencialmente.


Era otra época. Nadie hablaba de salud mental. Si hoy en día la cantidad de violencia verbal que existe en redes sociales es gigante y parece que lo inunda todo, imagina hace 10-15 años, cuando nadie hablaba de las consecuencias del bullying. Sufrí mucho, llegué incluso a ir a comisaría una tarde (les faltó reírse de mí), pero a nadie parecía importarle. De hecho, había gente que celebró mis caídas, cuando intentaron cancelar mi cuenta.


Hago paréntesis (como he hecho otras veces) para mandar un mensaje a aquella gente que se alegró públicamente de mi censura y a ese equipo de fútbol que quiso silenciarme: aquí sigo, creciendo a diario con mi marca, a dormir.


Hablo de hate porque existe y, sobre todo, porque se normaliza. Se habla de ello, se denuncia, pero nada cambia, nadie mueve un dedo por el cambio. Se centra todo en la lucha, y no tanto en evitar que se produzca.


Últimamente, tengo una técnica que, sea verdad o no, me sirve. Es tan sencillo como pensar que los contenidos que ves son mentira. ¿Los comentarios de gente? Bots. ¿Contenidos basura? Inteligencia artificial.


Parece una tontería, o algo simple, pero he conseguido controlar muchos bajones o rabia pensando que esos mensajes son artificiales, de bots. Quizás sean personas reales vomitando su bilis e inseguridades, pero, pensando en esa artificialidad, me da igual, rebajo cualquier tipo de respuesta que (encima) podría dejarme mal y consigo algo muy importante en todo esto: que su basura quede en el aire.

 
 
 

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