top of page

La culpa es de las personas

a ya clásica panorámica de un vagón de metro o autobús. Hablo de transportes públicos porque creo que es algo más habitual, y donde realmente lo presencio más veces.

Decenas de personas en sus respectivos mundos absortas por un smartphone con Internet en la mano. Todas con la mirada hacia abajo, mirando la pantalla, sin mirar a nadie del resto de vagón. La imagen da miedo. La imagen refleja una pérdida de valores sociales que a corto plazo parece que no son recuperables.

Mucha gente asegura que los smartphones nos están volviendo tontos, que nos están convirtiendo en seres antisociales. Creo que hay parte de razón, pero el argumento lo compro a medias. ¿Nos hemos convertido en seres antisociales? Me temo que sí. Es evidente. Mires donde mires hay casos y ejemplos que lo reflejan a la perfección. Pero no creo que sea culpa de los móviles, y seré muy claro.

No todo el mundo va mirando el smartphone. Aunque parezca mentira, no. Hay más personas que también están absortas, entretenidas con sus propios recursos. Hay gente que lee, hay gente que va escuchando música con sus auriculares, e incluso hay gente que simplemente va callada. La culpa no es de los smartphones. ¿Ayuda a ese ser antisocial que inunda nuestras calles? Posiblemente, pero el ser es antisocial casi ya por naturaleza actualmente. Y a todos nos ha pasado. Cuando llega alguien de “mente abierta” y nos empieza a hablar en el metro, por ejemplo, pronto empezamos a pensar en qué pesado es, en ¿por qué me ha tocado a mí?, cuando simplemente intenta socialibizar, ser un ser social, establecer conversación. Pero estamos programados en la actualidad para rechazar eso, para verlo como diferente a lo habitual, a lo que hay en la corriente, y nos patina.

Pero no. La culpa no es de los smartphones. La culpa de los valores sociales y humanos que vivimos en la actualidad.

0 visualizaciones

Entradas Recientes

Escribo desde un tren. No es la primera vez que escribo desde un tren. No es la primera vez, porque me gusta, porque se ha convertido casi en tradición. Cuando tengo un trayecto largo (más de tres hor

Hace unos días ya expresé algunas sensaciones sobre un viaje que voy a hacer esta semana. Y hoy vengo a expresar la misma ilusión, las mismas ganas y el mismo deseo de que llegue el momento en el que

The End of the F***ing World fue una serie que me gustó mucho. Más allá de su historia, su guión y lo que narran sus capítulos, me enamoró por su fotografía y el trato de su imagen. La primera tempora

¿Te ha gustado este post?¿Te ha gustado este post?
bottom of page