Un hándicap de 222 millones de euros


El FC Barcelona se ha convertido en uno de los grandes protagonistas del actual mercado de fichajes gracias al traspaso del brasileño Neymar a las filas del Paris Saint Germain. La histórica cláusula de 222 millones de euros le hacían cambiar La Liga por la Ligue 1 y, así, hacía que las arcas del Camp Nou se llenaran de dinero fresco.

A partir de ahí la fábrica de los titulares y rumores se activaba en la ciudad condal. A los ya presentes empezarían a sumarse otros futbolistas que, casi por arte de magia, se convertían en futuribles del equipo catalán. La gran cantidad recibida hace que deba llegar un sustituto y más refuerzos para que la salida de un futbolista tan importante sea minimizada, maquillada, casi silenciada. Si la marcha de Neymar supone la llegada de, mínimo, un par de futbolistas de primer nivel muchos serán los que sientan menos dolor en la despedida.

Sin embargo, lo que a priori parece una buena noticia (la cara positiva) a nivel económico puede haberse convertido en una barrera y en un hándicap para el FC Barcelona. Cuando una operación tan mediática se convierte en debate casi a nivel mundial por los valores éticos que se ponen en juego, evidentemente, todo el mundo sabe el dinero que va a entrar en las arcas. Entonces, todos los clubes que sean tentados por los azulgranas buscando fichar, ya sabrán que los precios irán al alza, porque hay dinero, porque hay capital fresco para gastar. Es decir, sabiendo que el club catalán ha recibido mucho dinero, todo el mundo querrá sacar sus propios beneficios.

Es por ello que las primeras cifras que están saliendo tras la oficialidad de Neymar al PSG van encaminadas a ese panorama. Según diversas informaciones en España, Alemania e Inglaterra, jugadores como Dembélé o Coutinho podrían suponer precios como 150 millones de euros, en ambos casos. Claramente, el dinero fresco y la situación descontrolada del mercado de fichajes han convertido lo que a priori era una situación favorable a nivel bancario en una situación a contracorriente, tanto por la presión de los clubes a la hora de negociar como del mercado de fichajes, a menos de un mes de su cierre.

Los tiempos están cambiando, en todos los sentidos. En primer lugar, a nivel numérico. Hablar de traspasos que superan sin complejos los 100 millones de euros se ha normalizado, se ha asimilado. En segundo lugar, tener dinero, mucho dinero, muchísimo dinero, es malo, o al menos no tan positivo como puede parecer a primera vista.

#FCBarcelona #LaLiga #Fútbol #Neymar #Coutinho #Dembélé

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