top of page

Un café de otoño

Eran cerca de las cinco de la tarde. Me prepara un café vespertino y, de repente, me trasladé mentalmente a momentos pasados, disfrutados. Momentos que están por venir (por fin) relacionados con algo muy lejano al calor.

gif

























Cogí la taza de café antes de añadirle la leche y el olor me trajo a la mente un flash de tarde otoño, con su luz especial, con su fresco (que no frío), con su momento dedicado a simplemente disfrutar. Qué ganas. Demasiadas.


Recuerdo momentos maravillosos en uno de mis primeros rincones especiales. En aquel pueblo del interior de València, frente a un bosque que en esas fechas otoñales ya vestía en tonos dorados y marrones, en aquellas tardes que saludaban a la noche mucho antes. En aquella habitación, en aquella terraza, con aquella taza de estética demacrada pero útil, con aquellas vistas.


Simplemente un olor me ha dado esta historia.

1 visualización

Entradas Recientes

Escribo desde un tren. No es la primera vez que escribo desde un tren. No es la primera vez, porque me gusta, porque se ha convertido casi en tradición. Cuando tengo un trayecto largo (más de tres hor

Hace unos días ya expresé algunas sensaciones sobre un viaje que voy a hacer esta semana. Y hoy vengo a expresar la misma ilusión, las mismas ganas y el mismo deseo de que llegue el momento en el que

The End of the F***ing World fue una serie que me gustó mucho. Más allá de su historia, su guión y lo que narran sus capítulos, me enamoró por su fotografía y el trato de su imagen. La primera tempora

¿Te ha gustado este post?¿Te ha gustado este post?
bottom of page