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Qué gustazo

Reconozco que hace cuatro-cinco años tomé la decisión de no mirar las menciones de Twitter porque, desgraciadamente, el hate y la violencia verbal que recibía en mis interacciones eran tan injustas como necesarias y negativas.


Decidí que era lo mejor. Me costó aceptar el hecho de que esos comentarios podrían seguir llegando y no sería consciente, pero era precisamente eso lo que buscaba. Mejor ser ignorante que ser sometido a un feedback en muchas ocasiones desagradable.


Sin embargo, pese a que la cosa ha mejorado mucho (ya no recibo tantos comentarios de ese tipo) lo cierto es que he ido firmando esa rutina casi por impulso. Me había acostumbrado a vivir en mi burbuja en ese sentido y todo iba bien. ¿Para qué cambiar entonces?


Pero debo reconocer que he descubierto la forma perfecta de mantener conversaciones positivas, sin malas palabras, sin malas intenciones. He decidido participar activamente en hashtags relacionados al fútbol inglés. Es la forma perfecta de encontrar interacciones sanas, productivas, agradables.


Y debo reconocer (la causa principal de este post) que estoy teniendo recuerdos de cuando inicié mi marca en Twitter. Allá por 2009 ó 2010, recuerdo que el hate no existía (o al menos no lo presenciaba ni notaba), que las conversaciones eran tan sanas como beneficiosas. Intercambiabas tweets con gente sobre temas comunes y el feedback era maravilloso. Y es lo que estoy sintiendo las últimas semanas. Me encanta.

 
 
 

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