Inglaterra, una selección de autor


La selección inglesa ha llegado a la final de la EURO 2020 tras eliminar a Dinamarca en semifinales con un equipo que ha mejorado con el paso de los encuentros y las semanas.

Tras firmar una decepcionante a nivel de sensaciones fase de grupos, el rendimiento de los Three Lions fue cogiendo ritmo hasta alcanzar un ritmo de crucero en la fase más determinante.

Sin embargo, por encima de todo, incluso por encima de los resultados, se ensalza y erige la figura de su seleccionador: Gareth Southgate. Una serie de decisiones personales y técnicas criticadas, cuestionadas, popularmente no asumidas de buen gusto a la primera de cambios que, ahora, a posteriori, se han traducido en un éxito total y absoluto para firmar uno de sus mejores torneos en muchas décadas.

Inglaterra puede ser campeón, pese a todo. Digo pese a todo porque, como digo, varias decisiones del entrenador inglés fueron colocadas en la diana de las críticas. La convocatoria de Sterling La presencia del jugador del Manchester City fue uno de los temas más comentados en Reino Unido. Su temporada no había sido positiva. Seguramente, una de las más pobres en términos estadísticos con los del Etihad Stadium. Ante ese escenario, la posibilidad de que quedara fuera de los elegidos para la Eurocopa crecía y parecía posible. Pero no. Fue convocado, entró en la lista y se convertía casi por arte de magia en uno de los focos. Sus detractores, pendientes, con el arma dialéctica cargada para arremeter contra el seleccionador. Sus seguidores, igual, pero a la inversa, pendientes de que firmara un buen torneo para callar las voces críticas. Y parece que sus fans han tenido buenas noticias, porque el campeonato de Sterling ha sido una de las noticias más destacadas de los Three Lions. Sus tres goles en el primer tramo de campeonato permitió a su país pasar a la ronda de cruces y ahí, con un Kane mucho más enchufado, se ha acabado por confirmar. Un acierto de Southgate. Total. Él apostó, el ha ganado en credibilidad. Asume riesgos. Es una realidad. No le tiembla el pulso. Tiene muy claras las ideas y toma decisiones partiendo de sus planes establecidos. Sterling es un claro ejemplo, pero seguramente muchos aficionados recuerdan la alineación de Inglaterra ante Alemania. Aquella tarde no fueron titulares ni Phil Foden, ni Mason Mount, ni Jack Grealish ni tampoco Jadon Sancho. Cuatro de los jugadores más determinantes de Europa, considerados perlas absolutas, deseados por medio mundo. No pareció impresionar demasiado al seleccionador y les dejó en el banquillo en el que quizás era considerado el primer gran partido de Inglaterra en el torneo. Por el potencial de Alemania, por el riesgo de poder caer eliminado dos horas después. Lo hizo, y no le salió mal. Aquella misma tarde, Grealish fue el primer cambio. Southgate decidió que iba a ser suplente y, luego, le eligió como la solución que precisaba el encuentro. Y acertó. La estrella del Aston Villa dinamitó el partido, fue clave, y ayudó de forma rotunda en la clasificación inglesa. Otra decisión del entrenador. No se deja influenciar. Sigue sus planes sin caer ante las presiones de los medios ni las peticiones de los aficionados. Tiene las ideas muy claras. Es consciente del riesgo, que puede cometer errores, que puede sentenciar los intereses del equipo por decisiones propias. Pero lo hace, lo lleva a cabo, lo firma con toda la rotundidad del mundo. Sirva como ejemplo el caso de Phil Foden. Su temporada había sido extraordinaria. Considerado una de las grandes perlas del fútbol mundial. Uno de los jugadores más seguidos. Todo apuntaba a que iba a ser una de las grandes estrellas de la EURO 2020... hasta que empezó a rodar el balón. Foden disputó 71 minutos en el debut y 63 minutos en la segunda jornada. A partir de ahí, poco, o menos de lo esperado. No ha sido titular desde entonces. Tuvo minutos ante Dinamarca, pero desde el banquillo, siendo suplente. Desapareció en combate. Sí, Phil Foden, el jugador más deseado. Southgate manejando la situación de forma contundente. Sus razones tendrá, pero presiones parece que ninguna. O al menos no se deja llevar por ellas. Viene de categorías inferiores de la FA y sabe lo que viene desde abajo. Por ello, entre otras cosas, Inglaterra es una de las selecciones con mayor talento joven del fútbol europeo y mundial. Presencia en estadios. Durante el año es muy habitual verle en la grada de los estadios. Una y dos veces por jornada. Es algo casi normal. A veces incluso llama la atención cómo puede vérsele en estadios muy lejanos territorialmente de un día para otro. Todo esto refleja su profesionalidad y puede explicar la confianza y seriedad que luego se refleja en sus decisiones. Por todo ello, esta Inglaterra es una selección de autor. Una selección firmada desde la banda con la mejor de las caligrafías por Gareth Southgate.

Esta Inglaterra es una selección de autor. Un autor cuya firma está muy clara. Sin pseudónimos, sin alter ego alguno. Se llama Gareth Southgate y ya es una realidad contundente para consagrarle como uno de los mejores seleccionados británicos de las últimas décadas.

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