El verano está sobrevalorado

Alguien debía decirlo. El verano está sobrevalorado. Calor, bebidas que se calientan pronto (sin hablar del sabor del hielo derretido), moscas que te hacen compañía, mosquitos que no quieren que descanses, sudar por pestañear, muchos sitios cerrados por vacaciones, bares abarrotados de gente (turistas y propios del lugar). Todo en conjunto suma un verano cualquiera. Planazo eh.

El verano está sobrevalorado, y lo digo un 30 de agosto porque ha llovido donde vivo. Frente a mi ventana veo un cielo nublado casi negro, con una temperatura muy agradable. Entra ese olor característico a mojado, de tierra húmeda. Es verano porque me lo han dicho, pero es una versión agradable, más llevadera, incluso simpática. ¿Por qué no así todo el año?

Tengo ganas de ese cambio horario de invierno que nos quita una hora de luz. Y no, no por tener una hora menos de visión solar, sino por lo que conlleva. Más frío, planes más domésticos, más calma, más tranquilidad, y sobre todo sus «herramientas»: sudaderas, abrigos, gorros, bufandas, mantas. ¿Cómo puede preferir la gente el verano por delante del verano? Lo gracioso es que esta pregunta la he hecho en mi círculo de amigos este verano, durante mi periodo vacacional, y todos me daban la razón. A nadie le gustaba el verano. Todos preferían el invierno, el frío. Cuando me he postulado abiertamente, la gente asegura lo mismo. Entonces, ¿por qué el verano está tan bien visto? ¿Por qué, en teoría, gusta tanto?

pic.twitter.com/MD4VYu4ArB — Esteban Gómez 🇬🇧 (@e_gomez9) August 29, 2017

Si tienes frío, te tapas, te pones una chaqueta, te abrigas. Si tienes calor, ¿qué haces una vez te has desnudado? Siempre que puedas claro, porque no es plan de ir desnudo por la calle. Planes de manta y sofá, acompañados, en solitario, sin pegarse, sin sudar al más mínimo movimiento.

El verano está sobrevalorado, por tercera vez. Cuatro, si leemos el título. Recordad que cada día que pasa es uno menos en la lista para que llegue el frío. Lo celebramos.

Entradas Recientes

Ver todo

El último número de Gràffica

Esta mañana he recibido el último número de Gràffica y quiero contarte todo lo que ha pasado desde que me enteré de su lanzamiento hasta que ha llegado a mi buzón. Para empezar, me quedé fascinado, en

¿Cómo es la luz de València por la noche?

Echo de menos València casi desde el primer día en el que me trasladé a Madrid. Es tan sencillo y fácil de explicar como usar la famosa frase "Como en casa, en ningún sitio". Es la realidad. Sin embar

¡Lo han robado!

Desde hace un tiempo soy cliente de 'La Peliculera', una tienda de fotografía que tengo cerca de casa en Madrid. Es un lugar pequeño, pero coqueto, donde disfruto cada vez que paso por allí. Se respir

¿Te ha gustado este post?¿Te ha gustado este post?