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La belleza estética de San Fermín


Creo en el poder sentimental de la fotografía. El poder de capturar el tiempo, de paralizar la temporalidad, de guardar un instante concreto, en un lugar determinado, de una forma exacta. El arte de contar historias sin la necesidad de palabra, ni de narrativa. En este caso, dos fotografías de la fiesta de San Fermín 2017. La famosa calle Estafeta de Pamplona ha vuelto a ponerse las mejores galas para su fiesta mayor, para acoger a cientos, miles, de visitantes, de ciudadanos propios, que deciden dar un paso adelante en el ámbito de la valentía para adentrarse entre la multitud y generar la sensación más estimulante, y peligrosa seguramente, de sus vidas.

Este fin de semana he visto en Twitter muchas fotografías de los famosos encierros de San Valentín, pero estas dos me parecen sencillamente impresionantes. Una marea humana. A ras de calle, en balcones, en las alturas, al fondo, en primer plano. Gente en todos lados. Y entre esos cientos de personas, toros. Es increíble. Una de las festividades más populares de España, y seguramente entre las más conocidas de Europa. Una vez más, un año más. Pero igual de impactantes gracias a imágenes tan bien captadas. El arte de narrar sin palabra. Uno se queda mirando y atrapa. El contraste de colores, la corriente de gente, los balcones repletos hasta la bandera. Sencillamente bellas.

Este post tiene la única intención de valorar el poder artístico de ambas fotografías.

#Fotografía #SanFermín #Pamplona #Blog #Estafeta

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